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29 marzo 2013

Artículos sobre la modificación a la ley del Servicio Militar Voluntario


El Decreto 1146, que busca modificar la Ley del Servicio Militar Voluntario (SMV), al obligar a enrolarse al Ejército a los jóvenes que salgan sorteados y no puedan pagar la multa de media UIT (S/.1850 soles), ha dado paso a un profundo debate en los columnistas de diferentes diarios. Aquí te dejo algunos de los que más me han llamado la atención.

Mónica Delta, por ejemplo, en su columna, Sorteados y ‘suertudos’, nos dice que es discriminatoria la modificación: Los sorteados, si son pobres, están obligados a “servir a su patria” como soldados, mientras que los ‘suertudos’ que tienen plata, si por esas razones del destino son ‘los elegidos’ para ir a un cuartel, pueden pagar la mitad de una UIT –es decir, 1,850 soles– como multa y se liberan del compromiso patriótico.

Fritz Du Bois en su columna, Carne de cañón, nos dice que esta modificación es discriminatoria y muestra el fracaso del gobierno en cuanto a la modernización del ejército, y que con esta modificación el estado buscaría llevar, como carne de cañón, a  reservistas inexpertos al VRAEM: El decreto en cuestión también contiene una aberrante discriminación que permite pagar para no ser ‘sorteado’, con lo cual solo los pobres serán los ‘afortunados’. Por donde uno lo vea, se trata de una norma mal intencionada que busca retroceder a un pasado que habíamos superado. En todo caso, sería un escándalo que el Estado nuevamente secuestre a ciudadanos para reclutarlos y que luego sean enviados al VRAEM. Cuando quienes deberían de ir a pelear son los comandos experimentados, pero estos parecen más contentos haciendo trabajo burocrático.

Guido Lombardi en su columna, Servicio Militar Discriminatorio, nos da un ejemplo de cómo debería actuar el gobierno para hacer atractiva la prestación del servicio militar, dando el ejemplo de Chile: “En Chile, por ejemplo, los reclutas reciben una propina equivalente a entre 100 y 200 dólares. Adicionalmente, quienes cumplen el servicio reciben múltiples beneficios: pueden completar o continuar sus estudios secundarios, reciben 20 puntos de beneficio para acceder al subsidio habitacional y capacitación en diversos oficios mediante un convenio con el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE). Por último, los reclutas pueden ser parte del personal profesional de las FF.AA., por un periodo de cinco años no renovables, para servir en las diferentes unidades militares y acceder a los beneficios de un funcionario de las Fuerzas Armadas de Chile.

Como lo abras notado, la mayoría coincide que esta medida es discriminatoria y que el gobierno en vez de estar lanzando esta modificación a la ley del servicio militar "voluntario", debería buscar incentivar, aún más, a la juventud para que sirva a su patria: modernizando el servicio militar y dando incentivos económicos y educativos (más de los que se dan ahora) a los que presten este servicio. A continuación te pondré a otros columnistas, que van por el mismo sendero.


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